La Ley Mordaza, Ley Garrote y Ley Bala: abajo en pocas semanas por presión ciudadana

La Ley Mordaza, Ley Garrote y Ley Bala: abajo en pocas semanas por presión ciudadana

Pintada RMVLa visible indignación ciudadana, sobre todo en redes sociales, originó que tres gobernadores se retractaran de leyes que dañan tus derechos.

Es una afrenta, que haya tenido que morir un niño, para que algunos gobernadores se retractaran de ciertas leyes represivas.

En México, en un solo año, se registraron una ola de iniciativas (16 en total) que buscan inhibir las protestas sociales. Organismos internacionales como Article 19 denunciaron desde un inicio, tajantemente, la gama de iniciativas anti protesta .Pero fue hasta la ola de indignación surgida por la muerte de José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo, de 13 años, por un impacto de bala de goma, que la irritación ciudadana se ha sentido animosamente . Se hicieron al menos tres marchas en protesta por el crimen de estado. La del domingo 10 de agosto con una notable presencia de entre 8 y 10 mil personas.

En menos de un mes, tres gobernadores se han retractado públicamente de sus iniciativas de ley que obstaculizan la libertad de expresión o de información. En Sinaloa, el gobernador Mario López Valdez “Malova”, aseguró que se erogará su conocida Ley Mordaza que impedía que los medios de comunicación se hicieran de información sobre crímenes, de no ser por los boletines oficiales, y aceptó públicamente que se trató de un error. En Chiapas, el gobernador Manuel Velázquez se retractó de su Ley Garrote, luego de que en Puebla creciera la indignación por la muerte del menor por la Ley Bala. Finalmente, el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, también se retractó de esta última ley, con vasta renuencia, pues incluso inició una campaña en medios digitales para demostrar la violencia que habían causado los civiles, pero que, aunque fuese cierta, no justifica la muerte de ningún ciudadano: el estado debe mantener el orden sin usar la violencia.

Los anteriores son tres poderosos ejemplos de la fuerza de la reacción pública cuando las leyes son insensatas.

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