Más de 50 mil mexicanos rescatan las Áreas Naturales Protegidas de la nociva Reforma Energética

Más de 50 mil mexicanos rescatan las Áreas Naturales Protegidas de la nociva Reforma Energética

áreasTras treinta años de privatizaciones, que han enriquecido a un puñado (la mitad de la población mexicana persiste en las líneas de pobreza desde los años ochenta), llegó la culminación simbólica de las políticas neoliberales en este país: la Reforma Energética.

Esta enmienda no es un viraje a las políticas energéticas , de hecho, México dependerá más que nunca de los hidrocarburos (a pesar de las advertencias de la ONU sobre el cambio climático). También se incluye al combo antiecológico la generación de electricidad a partir de energía atómica, que se disfraza, cínicamente, como energía limpia en la reforma. Por último, se promueve el fracking, la temible técnica, que, por cierto, va en declive en Estados Unidos incluso como negocio.

El escenario se respira desolador, pero en este capítulo triste de la historia  salta un hecho por demás inspirador. Aunque organizaciones como Greenpeace o la Alianza Mexicana contra el Fracking insistieron férreamente, e incluso dialogaron con los legisladores, sobre las funestas consecuencias ecológicas de la Reforma Energética, y aun así, se aprobaron los apartados descritos con anterioridad, se logró excluir a las Áreas Naturales Protegidas de las zonas de explotación energética.

Más de cincuenta mil personas que firmaron en www.renovablesya.org para exigir una legislación energética verde, lograron que la legislación secundaria de la reforma excluyera a las Áreas Naturales Protegidas de la explotación y extracción de hidrocarburos. Un enorme logro tomando en cuenta que las élites políticas de los partidos PAN, PRI y cínicamente del Partido Vede Ecologista, buscaban votar la propuesta tal y como estaba.

Entre otros logros señalados por Greenpeace, se consiguió que “la Agencia Nacional de Seguridad Industrial de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos pudiera, incluso, revocar permisos de obras que ponen en riesgo ecosistemas y deberá imponer a las empresas criterios de restauración de suelos para evitar que contaminen las tierras y después las abandonen dejando el problema a las comunidades.”

Aunque los mexicanos consiguieron sacar de la enmienda a las ANP en el tema de explotación, sí podrán pasar por ahí ductos energéticos o instalaciones eléctricas. Pareciera este ser un alcance a medias, y de algún modo lo es, pero es de reconocerse su trascendencia ¿Te imaginas los desmedidos intereses de las poderosas petroleras puestos en las reservas de las ANP?

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